La planificación es un proceso continuo y sistémico en el
cual participan y se involucran, todas las personas que interactúan y hacen
vida en la escuela, tales como: los miembros de la Comunidad Educativa
(directivos, docentes, estudiantes, administr ativos, obreros, miembros del
Consejo Comunal) para determinar los fines de la escuela y su concreción
pedagógica, sobre la base del análisis de los documentos legales que orientan
las políticas educativas.
La importancia de planificar radica en la necesidad de
organizar de manera coherente lo que se quiere lograr con los estudiantes en el
aula. Esto implica tomar decisiones previas a la práctica sobre qué es lo que
se aprenderá, para qué se hará y cómo se puede lograr de la mejor manera.
Planificar es una tarea fundamental en la práctica
docente, pues permite unir una teoría pedagógica determinada con la práctica.
Es lo que posibilita pensar de manera coherente la secuencia de aprendizajes
que se quiere lograr con los estudiantes en el entorno que se desembuelven.
De lo contrario, si no se piensa previamente lo que
se quiere hacer, es posible que los alumnos y alumnas perciban una serie de
experiencias aisladas, destinadas a evaluar la acumulación de aprendizajes más
que la consecución de un proceso.